En las favelas donde niños esmirriados sueñan con el día en que se quitarán el hambre gracias a un balón, están preocupados por el peso de Ronaldo. Ahora ya lo saben. Pesa 90 kilos y medio, ocho kilos y medio más de los que figuran en la ficha oficial de la FIFA y tres y medio más de los que declaró el propio futbolista cuando se incorporó a la concentración. Pero dice su preparador físico que ya ha adelgazado algo más de esos tres kilos durante estos días, así que gramo arriba, gramo abajo, lo importante es que meta goles, como el gato de Mao cazaba ratones.
Desvelado el secreto del peso de Ronaldo sólo nos queda encontrar respuestas a esas intrascendentes preguntas que nos hacemos entre partido y partido, como, por ejemplo, cuándo se decidirá Zapatero a pedir permiso al Congreso para iniciar sus conversaciones con ETA o a cuántas querellas tendrán que enfrentarse aquellos que se reúnan con Batasuna. Porque para pesados, pero más que una vaca en brazos, los del PP y sus asociaciones satélites. Esos sí que son pesados, y no el pobre Ronaldo.
Menéame
Technorati: Ronaldo
GBookmarks: marcar
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada