Ha publicado el Observatorio Vasco de la Inmigración los resultados de una encuesta que pretende fijar la percepción que tenemos los vascos sobre el fenómeno de la inmigración, y podríamos concluir a tenor de las respuestas, que los vascos somos un encanto de gente, abiertos al mundo, adalides de la multiculturalidad y dispuestos a acoger a los inmigrantes como hermanos. De hecho, sólo cuatro de cada cien de nosotros ve la inmigración como un problema, o como una amenaza. No es esto lo que se percibe en las conversaciones a pide de barra ni, según cuentan los propios inmigrantes, lo que suele ocurrir cuando pretender alquilar un piso, por ejemplo. Claro que una lectura más detallada de la encuesta, va dando algunas pistas interesantes. Por ejemplo, no nos importa, es más, estamos convencidos de que el derecho a la sanidad y a la educación tiene que tener carácter universal, así que somos partidarios de que disfruten de los mismos todos aquello que acrediten vivir aquí. Pero la cosa cambia cuando hablamos de las cosas de comer. Por ejemplo, del acceso a una vivienda de protección oficial, (no son un secreto los silbidos y las protestas cuando en las rifas que organiza Madrazo aparece algún Mohamed como agraciado) o del derecho a voto. Aquí la encuesta ya empieza a parecerse más a la realidad, y son clara minoría (un 15% los que se declaran partidarios de reconocer tales derechos a los recién llegados). Compensando los datos de la encuesta con lo que se oye en la panadería, uno diría que los vascos no somos ni más ni menos racistas que otras sociedades con el nivel de inmigración (ciertamente pequeño) que tenemos. Será porque vemos documentales de La 2 a todas horas y eso siempre deja un poso que se tiene que notar.
Menéame 
Technorati:
inmigración 
GBookmarks:
marcar
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada