Islandia fue el escenario de aquella batalla de la guerra fría que se jugó sobre los sesenta y cuatro escaques del tablero. La URSS era una potencia mundial indiscutible en el ajedrez a la que apenas hacían sombra Hungría o Cuba. El juego-ciencia que inventaron los árabes era cosa de comunistas entonces. Hasta que EEUU descubrió a Fischer, lo que ahora denominaríamos un personaje mediático y entonces era un genio medio chalado y misterioso del que apenas se sabía nada.
No sé cómo una partida de ajedrez pudo tener la resonancia mundial que tuvo aquel enfrentamiento. Los medios de comunicación no eran los de hoy en día, y el ajedrez no pasaba de ser una cosa minoritaria, como de gente un poco rara. Pero lo de Fernando Alonso de ahora, es una bagatela comparado con la que se organizó en torno a aquel tablero. Todavía conservo el tablero y algunos libros de técnica de ajedrez que compré en medio de la fiebre que nos abrasó a todos y aún recuerdo con qué pasión seguíamos cada partida. Me vienen a la memoria los problemas que planeó Fischer antes incluso de empezar, quejándose del color del escenario o de la altura de su silla. También me acuerdo de que Spassky empezó ganando 2-0, aunque acabó perdiendo el título.
Eramos niños y sólo veíamos el lado lúdico. Fischer era nuestro héroe. Joven, melenudo, rebelde, genial, retador, frente a un Spassky mayor, anodino, con el mismo corte de pelo de nuestros padres...¡Qué obvio era todo!.
El campeonato acabó y Fischer desapareció alimentando su leyenda de genio misterioso. Años después le desposeyeron del título por negarse a defenderlo frente a Karpov. Posteriormente el nombre de Fischer ha ido apareciendo de manera esporádica, siempre relacionado con asuntos extraños, incluido un problema legal en Japón donde al parecer residía, que le obligó hace unos años a refugiarse en Islandia, donde ha muerto.
Aquel campeonato fue genial y nos dejó huella. Conozco en Bilbao a un tipo al que llamamos Spassky.
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6 comentarios:
Tenía sólo 10 añitos cuando se dio el campeonato ese y aprendía a jugar con 6. Mi aita siempre ha comprado el Correo, aunque por entonces era El Correo Español-El Pueblo Vasco , y me acuerdo de coleccionar y repetir las partidas del duelo. Yo ya estaba en el equipo de Felix Serrano y años más tarde, en séptimo de EGB, invertía los recreos en jugar partidas rápidas. Reconozco en el ajedrez a otro de mis educadores junto con mi abuelo, mis padres y los profes, la forma de generar estrategias que hasta me han servido para ligar, los ejercicios de memoria al recordar aperturas que me eran útiles para meterme en la cabeza las lecciones de historia, la nobleza de un arte que empieza con un apretón de manos y acaba igual aunque te hayan dejado una sola pieza en el tablero.
Mi otro encuentro con Fischer fue en la película aquella de En busca de Bobby Fischer donde educaban a un niño en el ajedrez basada en la historia real de un campeón yanki. La pelea entre el ajedrez rápido e imaginativo frente al sesudo, frío, calculador y larguísimo me encantó. Ojalá nuestros pequeñuelos jugaran más al ajedrez, que está cargado de virtudes y tiene pocos defectos, y lo dice un antimilitarista convencido que ve también en el tablero estratagemas de lo más militar.
PS: Por cierto, me encanta tu sorna en la tertulia chez JV.. A ver si la practicas más... sin cortarse que JO se suele pasar un pueblo con la suya!
Hola Mikel. La verdad es que el ajedrez debería figurar en algún lado del programa de enseñanza de nuestros infantes, no digo yo que no notas y todo eso, pero sí como actividad extraescolar de obligado cumplimiento al menos durante un curso. Lo que aporta ese juego sólo se descubre cuando lo practicas. Para mí llegó a ser una obsesión. Jugaba a diario y algunos llegamos a tener un nivelillo como para que una partida nos durara un par de horas.
Respecto a lo de la tertulia de JV creo que has sufrido un lapsus. Yo no estoy en la tertulia de la radio aunque alguna aportación sí que he hecho al blog del susodicho.
Ah, no, claro, tú eres otro. JAJAJA
¿Cómo se llama el tertuliano navarrico que está con JO?
No, claro, a ti te leo por estos lares.
Por cierto. He visto jugar al ajedrez a los de 12 años del equipo de mi insti y dan miedo. Cuando se mosquean hacen tablas australianas, o sea, un tsunami en toda regla y tiran todas las piezas. No tienen paciencia y la memoria es inexistente BRRR
A los 12 años nosotros nos batíamos el cobre con Calvo Sotelo, Viuda Epalza y la Salle de Bilbao. 7 tableros formábamos el equipo y era una lucha noble y con mucha preparación detrás. Ajedrez en el curriculum YA!
Lakasta, era , Lakasta, no Latxaga!!!
Lakasta, eso es.
Pero volviendo al ajedrez, ha tenido que morirse Fischer para enterarnos de que se ha pasado todos estos años jugando por internet enmascarado en varios nicks. Dicen que se le descubría por lo raro de sus aperturas y porque siempre ganaba. Si es verdad es una historia preciosa. Pero no puedo evitar la sospecha de que ahora van a aparecer no menos de dos mil tipos que han jugado al ajedrez con Fischer, casi tantos como los que estuvieron en París en mayo del 68. No puedo evitarlo. Soy un malpensado.
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