martes, 26 de febrero de 2008

El debate sobre el debate

Ahora llega la segunda parte el espectáculo, el debate sobre el debate. Las televisiones lo mismo estiran sus programas concurso con tertulias adheridas, que prolongan un debate político sentando a una mesa a sus expertos opinadores. Al estilo de ese programa en el que algunos famosos sobreviven en una isla y cada uno de ellos tienen en el estudio a un hombre-mujer de confianza para prestarle apoyo y pedir los votos de los espectadores, a Zapatero y a Rajoy les han puesto en todas las televisiones a sus respectivos hooligans para que proclamen que su señorito ha ganado el debate. Es indiferente que todas, absolutamente todas las encuestas, hayan dado como ganador a Zapatero. Esta misma mañana he visto cómo periodistas y comentaristas que se las dan de objetivos (y ponen cara como de estar hablando muy en serio) proclamaban el éxito de Rajoy.
Estamos ahora en el debate sobre el debate y habrá que ver qué consecuencias tiene o hasta qué punto esta segunda parte puede torcer la percepción que ha dejado el primer acto, donde han intervenido sólo los protagonistas. Veremos que trascendencia tiene el papel de los secundarios, o sea, el de la cohorte mediática, en la opinión pública. Han pasado quince años desde el último debate entre González y Aznar. Mucho tiempo para que aquello sirva de referente. Ahora hay más televisiones, más tertulias, más de todo. Sobre todo más descaro a la hora de alinearse o de manipular la información. Un repaso a las ediciones digitales de hoy de los periódicos basta para entenderlo. Por acción, pero sobre todo por omisión, está tan claro quién ha ganado el debate, como lo que van a hacer todos los medios en adelante, no sólo para analizar lo pasado, sino para condicionar el cara a cara del próximo lunes.
Creo que el debate sobre el debate va a ser mucho más interesante y va a dar más juego que el debate en sí. Entre otras cosas porque lo de Zapatero y Rajoy no fue un debate sino una sucesión de monólogos. Lo que vimos el lunes por la noche lo hemos visto en cada debate del estado de la nación. Lo único que cambió fue que en lugar de subirse al estrado de las Cortes, los contendientes permanecían sentados en una mesa muy bien medida y equilibrada y que el moderador (habría que decir mejor, el cronometrador) era un periodista y no el presidente del Parlamento.
Un debate es otra cosa. Es confrontación de ideas, exposición de argumentos y contra argumentos, improvisación, genio, esgrima dialéctica. Sorpresa y capacidad de convicción en suma. No hubo nada de eso la noche del lunes, aunque no creo que hubiera alguien tan ingenuo que esperara algo más.
Por eso, creo que lo que está por venir va a ser más divertido. Al fin y al cabo María Patiño y Coto Matamoros han creado escuela y entre los comentaristas políticos tienen alumnos-as muy aventajados.

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3 comentarios:

Mikel dijo...

Igual aquí también puede funcionar la táctica del judoka que nosotros los antimilitaristas hemos utilizado más de una vez. Dejas que los otros "polemistas" te inunden con sus argumentos, dejas que te aplasten, que demuestren que no tienen educación, que se repitan, y luego, midiendo los tiempos muy bien, respondes con cuatro ideas claras, pedagógicas y contundentes, sin levantar la voz, sin apartar la mirada, sin mirar ningún papel. A nada que tengas un poco de práctica y dado el formato midas bien los tiempos, puedes resultar demoledor.

No se trata de la consabida frase del MQP, "yo no te he interrumpido a ti así que déjame hablar", sino saber más lo que tienes que decir, que lo que NO tienes que decir (esto yo lo llevo apuntado y todo), como lo de no saber que es un bonobus, o que antes había más becarios porque había más gente estudiando en esos niveles.

Pero más importante que los debates en estas dos semanas van a ser los golpes de efecto y en eso quien está en el poder y tiene las llaves de la caja fuerte puede hacer virguerías, como ganarse a los 400.000 de Afinsa y Forum con una inyección de pasta directa, prometer infraestructuras necesarias publicitándolas con las recién inauguradas, generar la sensación de que la saca está llena y la supuesta crisis va a pasar de largo mientras haya un colchón de Euros y así "ad infinitum", pasando del judo al poker pero siendo la banca. Se me ocurren más cosas pero esto ya es muy largo.

Javier Vizcaíno dijo...

Siempre he sostenido que Patiño y Matamoros eran aprendices al lado de MAR, ISS, JMC, CD, FJL y algunos otros acrónimos descifrables sólo por los viciosos como yo.
Deberían publicar lo que se paga por intervención en programas como '59 segundos'. Algunos caerían del guindo.

Juan Carlos Latxaga dijo...

Kaixo Mikel. Muy buena la figura del judo y el poker. Efectivamente, en todas las elecciones, el que está en el poder juega con blancas (una de ajedrez) y si sabe aprovechar esa ventaja es muy difícil ganarle.

JV, lo que se paga en '59 segundos' debe de ir en función del caché de cada uno o de las barbaridades que pueda soltar. Dicen que a PJR le pagan el triple que al resto porque si no, no va.
¿Has leído u oído lo que ha dicho CD de Boris Izaguirre?. Todavía tengo los pelos de punta.