lunes, 11 de febrero de 2008

Las elecciones entran en el terreno de la farándula



El apoyo público que ha prestado un grupo de actores, actrices, cantantes y demás gente de la farándula a la candidatura de Zapatero no ha sentado nada bien en el seno del PP. Mariano Rajoy ha llegado a expresar en un mitin su apoyo "a todos esos artistas que se levantan cada día a las siete de la mañana para ir a trabajar", palabras que constituyen además de un ejercico de demagogia, comprensible en el escenario en el que se pronunciaron, una descalificación gratuita a ese grupo de artistas que, trabajarán, o no, más o menos con los mismos horarios y condiciones que el resto de sus colegas, muy distintos por su propia naturaleza y en cualquier caso, con los que rigen para el común de los mortales, a los que dirigió su guiño el candidato Rajoy.
Pero hay más. Ramón Pizarro, el fichaje estrella del PP y al que dicen que le han asignado un asesor personal para ayudarle a moderar sus impulsos cuando habla en público, se ha quejado de que esos artistas le insultan mientras les paga con su dinero, en referencia a las subvenciones públicas que según él cobran a cambio de prestar su apoyo al actual presidente del Gobierno. No han faltado tampoco en el PP y sus aledaños, quienes se refieren despectivamente a este grupo como "titiriteros", ni quienes relacionan su apoyo con la reciente aprobación del llamado canon digital que reporta píngües beneficios a la SGAE.
El desencuentro entre una parte de la farándula española y el PP se remonta al comienzo de la guerra de Irak cuando la ceremonia de entrega de los Premios Goya se convirtió en un acto contra la guerra. Desde entonces se ha convertido en un clásico del género donde no faltan los primeros actores como la familia Bardem, Víctor Manuel y Ana Belén, o Serrat y Sabina.
De siempre los políticos han querido ganarse el favor del artistaje y el famoseo, sin distinción entre izquierdas y derechas. Todavía recuerdo a Sancho Gracia o a Norma Duval pidiendo el voto para Suárez en las primeras elecciones, cuando, por cierto, Victor Manuel y Ana Belén se dejaban ver todavía, puño en alto, en los mítines del PCE. Y todavía me llama la atención la cantidad de deportistas de élite que suele presentar el PP en las elecciones municipales.
Por eso, creo que sería más divertido para todos y hasta más provechoso para él, que Rajoy se olvidara de las descalificaciones y se dedicara a buscar entre las bambalinas al artistaje que esté dispuesto a prestarle su apoyo, que seguro que lo hay y no será poco. Así podríamos establecer entre los famosos una nueva clasificación en función de sus gustos políticos y no sólo por sus habilidades en la cama. Ahora que han quitado el 'Tomate' estaría bien ver discutir a Pipi Estrada con María Patiño sobre la progresividad del IRPF, por ejemplo. Ahí dejo la idea por si alguien quiere recogerla

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4 comentarios:

Javier Vizcaíno dijo...

Lo que pasa es que Rajoy tiene una baza que le ha servido en bandeja: los que apoyan legítimamente a Zapatero son los mismos que quieren cobrarnos a los demás una especie de diezmo por el morro.

Juan Carlos Latxaga dijo...

Ahí me pierdo. Mis conocimientos faranduleros son escasos. ¿Hay una coincidencia total entre apoyadores y cobradores?. Porque si son todos los mismos Rajoy más que una baza tiene un filón.

Iñaki Murua dijo...

¿Pero no hubo una diputada del PP que defendió el canon de marras?

Por cierto, la canción me parece que es de Serrat, con letra de Mario Benedetti, y tiene unos cuandos años

mikel dijo...

Pero si el canon lo colocaron ahí hace ya unos años, cuando estaba el PP en el poder. Entre los que apoyan a Z está Pedro Duque, el astronauta, al que el canon se la deja en antigravedad directamente, y a Penélope se la trae directamente al pairo, así que no todos están por lo mismo.