Hoy se ha celebrado el juicio por la demanda que la cuñada del príncipe Felipe ha interpuesto contra medio centenar de medios de comunicación en defensa de su intimidad y de su derecho a no ser famosa ni salir en las televisiones por el mero motivo de su parentesco político. La decisión de esta persona de no querer convertirse en personaje, ha movilizado a expertos en comunicación, teóricos de la libertad de expresión, juristas y demás especialistas de plantilla que han estado ocupando radios y televisiones dando su valiosa y nunca suficientemente ponderada opinión al respecto. Asombra que con semejante ejército de lumbreras este país sea el que menos periódicos lea y que a los medios les vaya como le va en general, pero esa es otra historia.
Por resumir el asunto sobre el que debe decidir la juez a la que la ha tocado el caso es si una señora por el mero hecho de que su hermana se case con un miembro de la realeza pierde su derecho a continuar siendo una ciudadana anónima y está obligada a pasar a la categoría de personajes condenados a convivir con una caterva de reporteros, o lo que sean, constantemente a su espalda o, por el contrario, puede seguir saliendo a la calle sin temer a que la fotografíen sin haber hecho nada especial para llamar la atención.
El tema tiene su trascendencia puesto que una determinada sentencia podría dar lugar a una sucesión de juicios en cadena, un efecto dominó que tal vez obligaría a legislar con más precisión al respecto. En una época en la que las Agencias de Protección de Datos están tan activas y la ciudadanía empieza a ser consciente de sus derechos en ese campo, se sigue echando en falta una normativa más comprensible y menos dada a la interpretación libre del primer aventado con una cámara en la mano.
De todos los que se han movilizado, los que más me han llamado la atención son los frikis que encabeza el tipo del vídeo de aquí arriba, y al que, serán cosas mías, pero yo le veo un aire a Miguel Ángel Rodríguez de joven. Del discurso de este campeón de la libertad de expresión, que tiene a Coto Matamoros y Belén Esteban como candidatos al Pullitzer, nos podemos hacer una idea bastante aproximada de cómo está el país... Miquelarena.
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1 comentarios:
No se desanime JC. Con lo que me gustó Ciudadano Kane. Es que hace falta estilo en todos los sitios.
Respecto a la cuñada del príncipe, yo creo que tiene bastante con afrontar su propia vida, como todos. ¿Se imagina que usted tenga que modificar su existencia por su cuñado?
Le sigo leyendo, aunque a veces no escriba.
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