La irrupción de un aspirante tan novedoso como Obama y la larga pelea por la nominación que ha mantenido con otra candidata tan mediática como Hillary Clinton, han servido para que los comicios americanos lleven ya más de un año ocupando papel y minutos en nuestros medios de comunicación. Siempre me ha parecido excesivo el tiempo que dedican nuestros medios a las elecciones americanas, en comparación con el que dedican a las francesas, las italianas o las alemanas, que a fin de cuentas nos deberían resultar más cercanas, aunque solo sea por las subvenciones que nos llegan desde la UE. Y siempre lo he achacado a esa especie de papanatismo que nos produce todo lo que llega con la etiqueta made in USA, aunque sea una cadena de cafeterías.
En el ejercicio de ese papanatismo y llevados por la ilusión de que pintamos algo, hay hasta quien se decanta por uno u otro candidato y quien desea fervientemente el triunfo de su favorito porque lo cree más benefactor del mundo que su rival. Yo he llegado a ver la foto de Kennedy (sí, el mismo que ordenó la invasión de Bahía Cochinos) en la cocina de alguna casa de Euskadi, junto a la del Papa Juan XXIII, como símbolos ambos de la modernidad, el progreso y la esperanza de su época.
Ahora he leído por ahí, y hasta cierto punto estoy de acuerdo, que Obama es algo así como el candidato de los europeos (¿de todos?), por su talante progresista en contraposición con McCain, a quien se le percibe como el sucesor de Bush. Uno es negro, joven, tiene buena presencia y un verbo inflamado para protagonizar mítines a la antigua usanza. El otro es viejo, blanco, como siempre, y veterano del Vietnam. Obviamente no resiste la comparación.
Y ahí quería yo llegar. A la comparación. Es evidente que habrá diferencias en los programas de los candidatos (no los han presentado todavía, por cierto) y que no puede ser el mismo el talante de Obama que el de McCain, aunque solo sea por la diferencia de edad y de biografía. Y hasta puedo conceder que en el fondo de sus corazones uno y otro sean sinceros y traten de defender honestamente las ideas que proponen. Pero no es menos cierto que ambos han llegado hasta donde están empujados y apoyados por una ingente cantidad de dinero, ayudas mediáticas y un poderosísimo tejido de relaciones e influencias que se mantienen en la sombra porque no tienen necesidad de salir a la luz. Y serán esos, los que han puesto tanto dinero, tanto poder y tantas influencias, los que sigan mandando y decidiendo en las grandes cuestiones. Como lo han hecho hasta ahora; como lo han hecho siempre. Porque para eso han hecho su inversión. Y si los americanos se retiran de Irak, con Obama o con McCain, será porque allí ya tienen todo el pescado vendido. Ya se encargarán ellos de buscar nuevos mercados. Con Obama o con McCain.
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2 comentarios:
En su punto, como siempre, Juan Carlos.
Quizás solo falte comentar la prueba del algodón que se pasa a cada candidato o candidata, buff.
Ya veo que has vuelto con las teclas afiladas ;-)
Pues de momento, han pasado el algodón por la biografía de la Palin y los republicanos han subido seis puntos en las encuestas. Por si no has visto la foto, la tía tiene el sofá de su despacho forrado con una piel de oso y un gigantesco cangrejo de Alaska a modo de pisapapeles encima de la mesa. Le añades que es miembro de la Asociación Nacional del Rifle y que se ha sacado el primer pasaporte de su vida en 2007 y ya tienes el perfil.
Uno de los asesores que le hizo la campaña a Bush ahora es comentarista de una televisión de EE.UU. y ha dicho que para un republicano no hay nada más sexy que una mujer armada. Irónico y mordaz el tipo, pero se supone que sabe de lo que está hablando
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