Felipe González ha llamado imbécil a Rajoy. Y vago. Porque también ha dicho que Serrat trabaja en un mes más que el líder del PP en ocho. Aznar ha dicho que Zapatero sigue negociando con ETA. Los hermanos mayores acuden en auxilio de los pequeños a la espera del debate del próximo lunes. Nada nuevo. ¿O es que alguien esperaba algo distinto?. Felipe y Aznar viven oficialmente retirados de la política, pero viven materialmente de la política.
Llamazares ha sido más original. Se ha referido en su último mitin al 'precariado' esa nueva clase social heredera directa de proletariado, que vive con menos de mil euros al mes y más de doce horas de jornada laboral. Los jóvenes y los inmigrantes son sus principales integrantes. No sé si, cuando crezca, la niña de Rajoy entrará también en el grupo. Lo de Llamazares ha sido de lo más original que se ha dicho en esta campaña, aunque apenas le haya oído nadie. Estando Aznar y González en los micrófonos, ¿quién va a poder escuchar a Llamazares?. Demasiado ruido.
Ha habido otro debate en televisión. Esta vez han intervenido los representantes de los siete grupos parlamentarios. Además del PSOE y el PP, han estado IU, CiU, ERC, PNV y CC, toda la ensalada de siglas de eso que llaman el arco parlamentario. Excepto los que viven amontonados en el grupo mixto, que esos son como el precariado de los políticos, que no tienen ni casa propia y andan compartiendo escaños con compañeros a los que a duras penas reconocen.
Para lo de Rajoy y Zapatero estudiaron mucho la mesa y las luces. No creo que se hayan devanado mucho los sesos para colocar a los siete protagonistas del debate B. Estaban en semicírculo ante la moderadora, Ana Blanco, de la que tampoco nadie ha dicho nada, ni ha escudriñado su currículo, sus negocios o sus amistades, a lo mejor porque no los tiene. Negocios, digo. Viendo a los siete políticos no he podido evitar en mi mente la imagen de esos espectáculos de papagayos en los que los pájaros suelen estar esperando en sus perchas a que el adiestrador les coja para que hagan su gracia. Ojo. No estoy comparando a los políticos con los papagayos, ni les estoy llamando pájaros. Sólo fue una imagen que me vino a la cabeza.
No he visto datos de audiencia, ni hubo debates sobre el debate. Dicen que estamos en una democracia parlamentaria, y allí estaba representado casi todo el Parlamento, pero esa es la teoría. Ya se sabe que en este país somos más de parejas encontradas. Manolete y Arruza, Kubala y Di Stéfano, González y Aznar, Zapatero y Rajoy, los Morancos...
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