jueves, 30 de abril de 2009

Nuestro ciudadano Kane

Ha sido como cuando tomas una cereza de un frutero. Se engancha a otra, y ésta, a una tercera, y así sucesivamente. Las cerezas salen en cadena, como en cadena han salido estos últimos días las noticias referentes a Jabyer Fernández y su grupo empresarial. Noticias un poco peores cada día hasta desembocar en la hecatombe que nos cuentan hoy los medios. Nada menos que una denuncia ante los tribunales de la que hasta ahora ha sido su propia gente, entre otros, Fernando García Macua, quien le debe nada menos que ser presidente del Athletic.
Se diría que Jabyer Fernández ha caído en desgracia. El otrora poderoso empresario milagro, al que se le reían las gracias y del que se alababa su espíritu de superación, ese que le llevó en apenas dos décadas de la zanja donde ejercía de peón al despacho enmoquetado desde el que dirigía un imperio económico con ramificaciones que llegaban a la política, como no podía ser de otra manera.
Una vez oí cómo un preboste político calificaba a Fernández como "el Amancio Ortega de Euskadi". El self made man, pletórico de éxito, ha llegado a tener en su mano a lo más representativo del deporte de Bizkaia. El Athletic, con García Macua como persona interpuesta, el baloncesto, con el patrocinio del Bilbao Basket por parte del Iurbentia, y el Kaiku, para quien reservó la marca Habidite. Si las pruebas de bueyes hubieran tenido suficiente impacto social, no le hubiera faltado una marca que grabar en sus lomos. El deporte era la imprescindible joya de la corona, el adorno brillante para un imperio de ladrillo y hormigón.
Eran otros tiempos, sin duda, cuando nuestro héroe era recibido en palacios (forales o no) y repartía regalos, dádivas y patrocinios a partes iguales mientras crecía su leyenda. Había quien le atribuía propiedades fastuosas, coches de ensueño, hasta un avión privado. No era solo el Amancio Ortega de Euskadi, ni un simple empresario del año, según proclamó en portada una revista especializada patrocinada por sus empresas, ni siquiera el millonario filántropo que revertía a la sociedad en forma de patrocinios deportivos parte de lo que la sociedad le había dado, según él mismo comentó en alguna entrevista. Era todo eso y mucho más; era, digámoslo tan resumido como sonoro, el puto amo.
Pero de pronto, aquellos que le adjudicaban las más faraónicas de las obras que se ejecutan en Bizkaia, los que veían en él a un modelo de empresario, los que palmeaban el hombro y se ponían a su lado para la foto, le han vuelto la espalda. Los que medraron a su sombra, incluso le han denunciado ante los tribunales acusándole de utilizar un dinero destinado a pagar el IVA a tapar agujeros de otras empresas. Se me escapan las razones que han impulsado este giro copernicano. Fundamentalmente porque serán muchas y complejas. Supongo que Jabyer Fernández seguirá siendo, en el fondo, el mismo hombre que cavaba zanjas y el mismo que fue amasando una fortuna gracias a caprichosas adjudicaciones de contratos variados. Supongo que el vestir un traje de dos mil euros no cambia demasiado lo que hay debajo. Como también supongo que todos los que antes le adulaban y ahora le han retirado el saludo, sabían lo que había debajo; lo bueno y lo malo.
Supongo también que no estamos solo en el final de un imperio sino en el comienzo de un escándalo de proporciones espectaculares. Hay mucha gente implicada en la biografía más reciente de nuestro ciudadano Kane, y muchas instituciones afectadas, demasiado como para que no acabemos conociendo el misterio de Rosebud. Permanezcan atentos a sus pantallas.

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3 comentarios:

Gontzal dijo...

Vaya, veo que a ti tampoco te ha regalado una bici estática. A algún político sí. Menudo folletín el que ha montado El Correo... y lo que te rondaré morena. Qué fácil es hablar mal ahora de este hombre... un ángel caído, como Conde. ¿Y el futuro de Macua? ¿Y los avales? ¿Los pondrá José Luis por ayudarle a enterrar a esta versión vizcaina del Pocero? ¿Tendrá que ver en la vendetta que se pasó el 13-M por la sede del partido de Paco? Habemus culebrón para rato, ya lo creo. Esto de pasar de plegar chapas a doblar fajos de billetes de 500 napos...

Txus dijo...

Me gusta lo de "puto amo" y "señor" añadiría yo, por lo de los vasallos.

Efectivamente, pendiente estaré del suceder de los acontecimientos, porque tantos tentáculos por ahí lanzados y que afectan a tantas cosas de todos conocidas, pueden resultar divertidos, o no, cuando empiecen a florecer, salpicar, enmierdar, etc.

Iñaki Murua dijo...

De repente algunos se han dado cuenta de cómo funciona, jejeje. Han visto la luz. Ya se sabe que los ex-fumadores suelen ser los más intransigentes.

Vamos, que de película, aunque la trama daría para distintos estilos según se realice el guión: surrealismo, cine negro, comedia "landista"...