
Dentro de dos semanas se van a cumplir treinta y cuatro años de la muerte de Franco y el euskera sigue en el centro del debate. El euskera y otras cuestiones, habría que añadir, si hablamos de Euzkadi-Euskadi-Euskal Herria-CAPV, pero ciñámonos al euskera aunque solo sea por el decreto del Gobierno vasco que introduce nada menos que 150 cambios al currículo educativo diseñado por el anterior equipo de gobierno. Hablamos de educación, pero hablamos, fundamentalmente, de idioma y de concepción política. Porque en este país, quizá podamos estar de acuerdo en la certeza del Teorema de Pitágoras, y poco más, dado que el lehendakari llegó a poner en duda el Principio de Arquímedes.
Que no estamos discutiendo de meros temas educativos, más o menos apasionadamente, lo demuestra el lenguaje que empleó la consejera de Educación, Isabel Celaá,en su comparecencia ante los medios para presentar el Decreto. La translación de sus palabras al papel no deja lugar a la duda. Términos como adoctrinamiento nacionalista (vasco, por supuesto) o sectarismo, permiten establecer dónde estuvo el punto de partida del actual equipo de Educación. Establecer que con el anterior modelo el 80 por cien de los ciudadanos vascos eran tratados como extranjeros, denota en primer lugar que o bien Celaá y su equipo no saben cómo se trata en Euskadi a los extranjeros, o bien que su idea es la de lanzar una cifra a la opinión pública, como los célebres 200.000 exiliados vascos que tanta fortuna hizo (la cifra, aunque también alguno de los exiliados)para que vaya calando como verdad una idea falsa desde su nacimiento.
El otro gran argumento empleado por la consejera es que, por fin, el castellano y el euskera van a ser tratados en rango de igualdad como señala ley, sin ninguna ventaja de un idioma sobre el otro. La idea permite justificar el final del proyecto del euskera como lengua vehicular en la enseñanza que impulsó el anterior equipo dirigido por Tontxu Campos. Si recurriéramos al humor, podríamos congratularnos de que finalmente el euskera alcanzara rango de igualdad con el castellano; pero si observamos la propuesta con la seriedad que requiere el caso deducimos que el asunto tiene trampa desde la primera letra: pretender tratar en un plano de igualdad formal a dos lenguas que en realidad están en diglosia significa en la práctica perjudicar a la lengua minorizada frente a la mayoritaria.
Pese a que por tratarse de un Decreto, no hay margen para la discusión, el debate no ha hecho sino comenzar. Algunos, como los autores del cartel que encabeza este post, han recurrido a la ironía. Otros, como Iñigo Urkullu, se han sentido aludidos y dolidos por las descalificaciones de la consejera; otros, directamente han montado en cólera, o han respondido con el insulto, lo que no eleva precisamente el nivel del debate ni contribuye a la búsqueda del convencimiento contra la imposición.
Estamos ante un elemento de importancia capital, que definirá cuál es el espíritu que alumbra al gobierno de López: si aquel del PSE vasquista que en elecciones logró reunir para una foto a parte del mundo del euskera y la cultura euskaldun, o a este que a fuerza de llegar a acuerdos y coincidir con el PP empieza a parecerse tanto a su socio preferente que en algunas actuaciones resulta complicado discernir quién es el que gobierna y quién el que apoya con sus votos.
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3 comentarios:
Me quedo con el post, que no es sino un resumen de los argumentos que defendiste en Ganbara el lunes, con bastante mérito, por cierto, ante lo plural de las tertulias de ahora.
Lo curioso sigue siendo dónde quedan los derechos de los euskaldunes en este país en el que se descafeina la enseñanza en euskera, no se va a garantizar que los empleados de Osakidetza lo hablen, tenemos un gobierno que lo desconoce en su práctica mayoría...
Si no se exige un esfuerzo a los más jóvenes, si todo lo andado -con bastante poco acierto, pero ese reproche es otro cantar- se deshace en una legislatura ¿qué nos queda?
Están desmontando el País mientras mucha gente está adormilada. Los asuntos del euskera me duelen y mucho. Quizá a medio plazo sea bueno para que espabilemos en este país.
Los de la foto con López ¿dónde están ahora?
Buena pregunta Gontzal, ¿dónde están los de la foto?. De todas formas, creo que esto no ha hecho más que empezar
¿Celaa no estuvo en el departamento de educación con Buesa cuando se sentaron las bases de la escuela pública vasca?
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